Karate Extraescolar
QUIÉN SOMOS
Nuestra escuela tiene una historia de hace más de 20 años, cuando nuestro maestro, Shihan Daniel Sánchez, empezó a dar clases en diferentes centros ajenos y propios, hasta que nos establecimos en Sabadell en 2011.
Somos una escuela con un gran número de cinturones negros, que nacieron y crecieron en nuestro centro.
Desde Dojo Sabadell dirigimos en estos momentos actividades extraescolares en diversas escuelas y centros cívicos.
Nuestros alumnos con el grado, de almemos 1º DAN alcanzado, pueden ejercer de maestros de karate, y son los profesores que imparten las clases de las actividades extraescolares que dirigimos desde nuestra escuela y que supervisa personal y periódicamente el Shihan Daniel.
CÓMO TRABAJAMOS
Para conseguir motivar a los niños y niñas, los juegos son parte fundamental dentro de la dinámica de la clase, ya que las cargas físicas y psicológicas no son iguales para un adulto que para un niño.
Practicar esta disciplina favorece el rendimiento escolar, porque mejora la capacidad de concentración y de seguir pautas, la habilidad para el trabajo en grupo y para tomar el tiempo necesario para observar, escuchar y expresar.
En el ámbito físico, se desarrolla una gran flexibilidad, buena habilidad motriz, tonicidad muscular y expresión corporal creativa.
El Karate también potencia y relaja: ayuda a canalizar el exceso energía ya desarrollar autocontrol, a la vez que desarrolla la seguridad en uno mismo.
Contrariamente a lo que comúnmente se cree, la práctica del kárate, no es una competencia con los demás, es realmente una constante competencia con uno mismo y una lucha por superar las propias limitaciones.
Para una mejor asimilación, el karate infantil se divide en tres etapas básicas:
PRE-KARATE (de 3 a 6 años)
De forma amena y divertida, se inician en el karate, respetando y dejándose respetar, canalizando su energía, es una etapa que les permite explotar sus cualidades y sus potenciales.
En este ciclo son capaces de incrementar su atención frente a cualquier actividad: son estimulados para pensar y escuchar antes de realizar cualquier acción.
KARATE INFANTIL (de 6 a 11 años)
En este momento se inicia formalmente el aprendizaje de formas, figuras y técnicas, que les permiten adentrarse en la disciplina del arte marcial (Budo), siendo conscientes de que no todos los alumnos/as tienen las mismas capacidades de concentración, motricidad y lateralidad. Y aun así, respetar los ritmos de cada miembro.
KARATE JUVENIL (de 9 a 13 años)
En estas clases ya se trabaja de forma muy similar a las clases de adultos, la disciplina y el fortalecimiento son partes fundamentales.
Desarrollar un Budo (arte marcial) mantiene a los jóvenes alerta de malos hábitos y les permite tener un empleo real y saludable durante su tiempo libre.